Baterías caen 93% en costo: revolución energética

El desplome en el costo de baterías de almacenamiento energético está transformando la integración de renovables en México y el mundo. La hibridación con solar y eólica marca el nuevo estándar de confiabilidad y competitividad.

Baterías caen 93% en costo: revolución energética

En 2010, instalar baterías de almacenamiento energético costaba más de 2,500 dólares por kilowatt hora. Hoy, ese mismo kilowatt cuesta 192 dólares. La caída del 93% en solo 14 años no solo es histórica: está redefiniendo cómo se genera, almacena y distribuye la energía en México y el mundo.

La Agencia Internacional de Energías Renovables (IRENA) lo confirma en su último informe: la reducción se debe a la escala de fabricación, la eficiencia de materiales y la optimización de procesos. Las baterías de iones de litio, especialmente las de fosfato de hierro y litio (LFP), dominan el mercado a escala de servicios públicos.

En una planta híbrida en Yucatán, el ingeniero Lauraín Méndez lo ve todos los días: “Antes teníamos que apagar en las noches. Hoy, con las baterías, despachamos energía cuando más se necesita. Es otro mundo”.

Hibridación: el nuevo estándar

La caída de precios ha impulsado la hibridación energética: sistemas que combinan solar o eólica con almacenamiento. En China, estos sistemas han evitado apagones en provincias con alta penetración renovable. En Estados Unidos, permiten diferir inversiones en plantas de ciclo combinado y despachar energía en horas pico.

IRENA señala que los sistemas híbridos están en camino de ser tan competitivos como las fuentes fósiles. En EE.UU., 17 proyectos híbridos lograron un Costo Nivelado de Energía (LCOE) de 0.079 dólares/kWh, igual al promedio de turbinas de gas. En Australia, ocho proyectos reportaron un LCOE de 0.051 dólares/kWh, por debajo del carbón.

China, el gigante de las baterías

China produce más del 75% de las baterías del mundo, con costos 20 a 30% menores que en Europa o EE.UU. Su integración vertical y escala productiva han sido clave. México, aún rezagado, observa con interés. “Si queremos soberanía energética, tenemos que entrarle al almacenamiento”, dice un funcionario de SENER.


La revolución energética ya no es promesa, es presente. Las baterías no solo almacenan energía: almacenan futuro. Y México tiene la oportunidad de subirse a ese tren antes de que se le pase la estación.

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