Un análisis de Moody’s revela que la nueva regulación energética, que otorga preponderancia a Pemex y CFE, podría comprometer la inversión privada y la estabilidad financiera del país. Conoce por qué y en qué datos se basa esta advertencia.
La reciente reforma energética en México, que posiciona a Petróleos Mexicanos (Pemex) y la Comisión Federal de Electricidad (CFE) como actores predominantes, ha recibido un análisis crítico de la calificadora Moody’s Rating. El informe, dirigido a inversionistas, advierte sobre un riesgo financiero considerable ante un marco regulatorio que describen como “discrecional”. A continuación, se presentan datos y hallazgos que permiten contextualizar la trascendencia de este escenario.
Centralización del desarrollo eléctrico
Según Moody’s, el gobierno de México “centraliza considerablemente” el desarrollo del sector eléctrico.
Esto da lugar a un menor margen de maniobra para la participación privada, aunque se establecen modalidades colaborativas con la CFE.
Potencial impacto en la inversión
El estudio subraya que “un marco regulatorio discrecional” debilita la seguridad jurídica requerida por los inversionistas.
Con la publicación de leyes secundarias tras la reforma constitucional, la estructura legal se vuelve menos amigable para el capital privado, que ya no encuentra garantías robustas.
Cuestión de oferta de capital para la expansión
CFE y Pemex no cuentan con recursos suficientes para cubrir todas las necesidades de crecimiento energético.
Moody’s enfatiza que para alcanzar metas de transición y expansión se requerirá inversión privada complementaria. Sin embargo, la incertidumbre legal podría ahuyentar a muchos actores.
Volatilidad y dependencia de importaciones
El gas natural importado y el riesgo de nueva depreciación de la moneda se suman a la volatilidad propia del sector.
Dado que México se sitúa con una calificación soberana en Baa2 (con perspectiva negativa desde noviembre), la volatilidad podría agravarse si no se implementan contrapesos regulatorios.
Conexión con precios internacionales
La firma recuerda que, a pesar de la mayor claridad en la función de privados dentro del mercado, los precios del crudo y la demanda global no dependen de normativas nacionales. Cualquier desbalance en la oferta o en la salud económica mundial podría influir en las finanzas de CFE y Pemex.
Nota de Moody’s soberana Baa2 con perspectiva negativa:
Con la ratificación en Baa2 (grado de inversión medio-bajo), México se ubica en un nivel apto para recibir financiación, pero con una alta vigilancia.
El riesgo político y la volatilidad fiscal han sido considerados factores clave para esta perspectiva.
Necesidad de energías limpias:
De acuerdo con la Agencia Internacional de Energía, la inversión global en nuevas capacidades renovables crece cada año en aproximadamente 7-8%.
México, para competir en estos proyectos de energía limpia, requiere un entorno regulatorio estable. De lo contrario, será menos atractivo para fondos internacionales de energías renovables.
Referencias a la interferencia política:
El informe enfatiza que “un debilitamiento del Estado de derecho” sumado a la interferencia política podría dificultar la llegada de empresas dispuestas a costear proyectos multimillonarios en infraestructura eléctrica.
El sector energético es un sistema multivariable en el que la previsibilidad legal resulta fundamental. Para un país con alta demanda de energía, la ausencia de un marco confiable puede causar un círculo vicioso:
Menor inversión → retraso en infraestructura → limitación en la capacidad productiva → dependencia de importaciones → más vulnerabilidad a fluctuaciones externas.
Este escenario se agrava si consideramos la presión global por la descarbonización y la competencia con naciones que apuestan por la innovación en energías limpias y redes inteligentes. La decisión de reformar la Constitución en los Artículos 25, 27 y 28 amplifica la discrecionalidad del Estado, lo que a su vez tensiona la relación con los inversores extranjeros.
Moody’s concluye que, si la administración de la presidenta Claudia Sheinbaum no implementa salvaguardas y mecanismos de transparencia para la participación del sector privado, los riesgos de contracción en la inversión y una excesiva carga financiera para Pemex y CFE pueden traducirse en mayor vulnerabilidad crediticia para México.
¿Cómo afectará esto al consumo de energía, las tarifas y la estabilidad del sistema? Esa es la gran pregunta que los especialistas plantean. Además, la volatilidad del tipo de cambio y el posible incremento en la demanda de energías verdes añaden desafíos adicionales.
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