La presidenta Claudia Sheinbaum presentó un paquete de 11 leyes secundarias que buscan revertir las reformas neoliberales en el sector energético, fortalecer a Pemex y CFE, y garantizar la autosuficiencia energética del país.
En el marco del 87° aniversario de la expropiación petrolera, la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo presentó este miércoles un paquete de 11 leyes secundarias destinadas a transformar el sector energético del país. Estas normativas, aprobadas el pasado martes, buscan revertir las reformas neoliberales implementadas hace tres décadas y fortalecer la soberanía energética de México.
Durante la conferencia de prensa matutina, Luz Elena González Escobar, secretaria de Energía, destacó que este paquete legislativo no solo recupera el control estatal sobre los recursos energéticos, sino que también garantiza el abasto de energía para toda la población, especialmente para los sectores más vulnerables.
8 nuevas leyes: Ley de la Comisión Federal de Electricidad, Ley de Petróleos Mexicanos, Ley del Sector Eléctrico, Ley del Sector Hidrocarburos, Ley de Planeación y Transición Energética, Ley de Biocombustibles, Ley de Geotermia y Ley de la Comisión Nacional de Energía.
3 leyes reformadas: Ley de Ingresos del Sector Hidrocarburos, Ley del Fondo Mexicano del Petróleo para la Estabilización y el Desarrollo, y Ley Orgánica de la Administración Pública Federal.
Estas normativas buscan fortalecer a Pemex y CFE, devolviéndoles su carácter de empresas públicas estratégicas. “No son competidoras en un mercado, sino ejes de la planeación energética nacional”, subrayó González Escobar.
Recuperar la soberanía energética: Garantizar que México no dependa de intereses internacionales para su abasto energético.
Promover la transición energética: Fomentar el uso sustentable de recursos como la geotermia y los biocombustibles.
Reducir la pobreza energética: Implementar mecanismos para asegurar el acceso a la energía en comunidades marginadas.
Fortalecer la participación estatal: El Estado mantendrá al menos el 54% de la generación eléctrica inyectada a la red nacional.
Además, se establecen esquemas para la participación ordenada de la iniciativa privada en proyectos de inversión mixta, siempre bajo la rectoría del Estado.
Pemex recibirá preferencia en la explotación de hidrocarburos, mientras que la CFE asume la responsabilidad de garantizar el servicio eléctrico en todo el país. Ambas empresas se integrarán vertical y horizontalmente para mejorar su eficiencia y acelerar la transición energética.
Por primera vez, se reconoce el concepto de justicia energética, que busca reducir las desigualdades sociales y de género en el acceso a la energía. También se fomenta la participación de los pueblos originarios en proyectos energéticos y se promueve el desarrollo regional.
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Este paquete legislativo marca un antes y un después en la política energética de México. ¿Qué opinas de estas reformas? Comparte tu punto de vista y únete a la conversación en redes sociales usando el hashtag #EnergíaParaTodos.
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