Analizamos si la eliminación de requisitos y plazos más cortos en trámites de bienes nacionales impulsará la eficiencia o solo maquillará procesos obsoletos.
México tiene un patrimonio inmobiliario federal valorado en $1.2 billones de pesos, pero su gestión suele ser lenta y engorrosa. El nuevo Acuerdo del INDAABIN, publicado en marzo de 2025, promete agilizar seis trámites clave relacionados con bienes nacionales. Sin embargo, ¿realmente desatasca la burocracia o solo "ordena el desorden"?
El documento elimina requisitos, reduce plazos y unifica formatos. Por ejemplo:
Declaratoria de nacionalización: Ya no se exige "solicitud por escrito" ni "inventario de bienes muebles".
Autorización de uso de inmuebles: Se elimina el "oficio de solicitud" y el "nombramiento del responsable inmobiliario".
Plazos más cortos: Trámites como la desincorporación de inmuebles pasan de 60 a 30 días hábiles de resolución.
Además, se elimina el trámite INDAABIN-01-005 (consultas sobre situación registral), aunque no se aclara cómo se accederá a esa información ahora.
Si se implementa correctamente, las instituciones públicas podrían:
Ahorrar hasta un 40% de tiempo en trámites, según estimaciones de la ASF.
Reducir errores al usar formatos estandarizados.
Optimizar el uso de bienes nacionales, clave para proyectos de infraestructura o servicios públicos.
Para un municipio que busca regularizar un terreno federal para construir una escuela, esto podría significar meses menos de espera.
Las señales de alerta son claras:
Formatos únicos complejos: Aunque eliminan requisitos, los nuevos anexos exigen datos técnicos como "georreferenciación" o "reportes fotográficos". ¿Todas las instituciones tienen capacidad técnica para ello?
Plazos sin respaldo: Reducir tiempos de 60 a 30 días suena bien, pero no se explica cómo se garantizará el cumplimiento (más personal, digitalización, etc.).
Falta de transparencia: Eliminar el trámite de consulta registral sin ofrecer alternativas digitales podría opacar el acceso a información pública.
Es como si un hospital redujera el papeleo de admisión, pero siguiera sin tener médicos suficientes.
La gestión ágil de bienes nacionales es vital para proyectos estratégicos. Por ejemplo:
Inversión en infraestructura: Un inmueble federal liberado rápido podría convertirse en una planta de energía o un hospital.
Ahorro institucional: Según el IMCO, la burocracia le cuesta al Estado $85,000 millones de pesos anuales. Una simplificación real podría recuperar parte de esto.
Pero si los cambios solo son "maquillaje administrativo", el impacto será marginal. Peor aún: podría generar más frustración en funcionarios y ciudadanos.
¿Afecta a particulares? No directamente, pero las instituciones que gestionan bienes federales (ej: municipios) se benefician.
¿Los formatos nuevos son obligatorios? Sí, y requieren detalles técnicos que podrían dificultar a pequeñas administraciones.
¿Habrá capacitación? El acuerdo no lo menciona.
El INDAABIN da un primer paso hacia la modernización, pero debe:
Invertir en digitalización para cumplir plazos cortos.
Capacitar a funcionarios en el uso de formatos técnicos.
Publicar datos abiertos sobre bienes nacionales para compensar la eliminación de trámites de consulta.
En economía, la eficiencia se mide en resultados, no en decretos. El reloj corre para el INDAABIN.
¿Has gestionado trámites con el INDAABIN? Comparte tu experiencia en los comentarios. 🏛️⏳
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