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La demanda eléctrica global crece más rápido que las redes y enciende alertas para México

El crecimiento acelerado de la demanda eléctrica global hacia 2030 expone una brecha estructural en redes, transmisión y flexibilidad que pone en riesgo al sistema eléctrico mexicano.

La demanda eléctrica global crece más rápido que las redes y enciende alertas para México

El crecimiento acelerado de la demanda eléctrica global hacia 2030 se ha convertido en una señal estructural que trasciende pronósticos optimistas sobre transición energética. Los análisis internacionales publicados el 10 de febrero de 2026 coinciden en un punto crítico: la demanda está aumentando a un ritmo mayor que la capacidad de las redes para transportarla, balancearla y absorberla. Para México, este desfase no es una abstracción global, sino un riesgo operativo directo para el Mercado Eléctrico Mayorista y para la confiabilidad del sistema administrado por CFE y operado por CENACE.

Crecer demanda sin crecer redes significa tensionar el corazón del sistema eléctrico. La electricidad no se almacena de forma masiva por defecto y debe fluir en tiempo real desde los centros de generación hasta los centros de consumo. Cuando la demanda se expande más rápido que la transmisión y la distribución, el sistema pierde grados de libertad. Aparecen congestiones, restricciones de despacho y costos crecientes de operación para mantener frecuencia y voltaje dentro de márgenes seguros. En ese contexto, el problema no es cuánta energía se genera, sino cuánta puede entregarse de manera confiable.

La expansión de renovables, aunque necesaria, no corrige por sí sola esta brecha. La integración acelerada de generación eólica y solar introduce variabilidad y dependencia horaria que exige redes más robustas, mayor capacidad de transmisión interregional y recursos de flexibilidad. Sin inversión en almacenamiento, control avanzado y servicios conexos, la generación limpia puede quedar atrapada en nodos saturados o convertirse en un factor adicional de inestabilidad. El resultado es un sistema que produce energía, pero no siempre cuando ni donde se necesita.

En el caso mexicano, la alerta es particularmente relevante. El crecimiento esperado de la demanda eléctrica se concentra en regiones industriales, corredores logísticos y zonas urbanas donde la infraestructura de transmisión ya opera cerca de sus límites. El Mercado Eléctrico Mayorista funciona sobre la premisa de que la red puede arbitrar eficientemente entre oferta y demanda. Cuando esa premisa se rompe, el mercado pierde señales de precio claras y el despacho se vuelve cada vez más administrativo, con mayores costos ocultos para el sistema.

La brecha entre demanda y red también impacta la planeación de largo plazo. Sin una expansión sostenida de transmisión y sin mecanismos claros para incorporar almacenamiento y flexibilidad, cada nuevo proyecto de generación enfrenta incertidumbre sobre su viabilidad real. Esto reduce incentivos a la inversión y traslada presión a los activos existentes, que deben operar con mayor estrés y menor margen de maniobra. En términos técnicos, la confiabilidad se vuelve un recurso escaso.

Para CFE, el desafío no es solo generar más electricidad, sino hacerlo dentro de un sistema que pueda absorber crecimiento sin sacrificar estabilidad. Para CENACE, la complejidad operativa aumenta de manera no lineal conforme la demanda crece y la red permanece rígida. El operador debe gestionar más eventos de congestión, más ajustes de emergencia y una coordinación más fina entre tecnologías con perfiles muy distintos. Cada hora crítica se vuelve un ejercicio de contención de riesgos.

Si esta brecha no se corrige, los riesgos para el sistema eléctrico mexicano se acumulan de forma gradual pero persistente. Mayor probabilidad de apagones regionales, incremento de costos de operación, limitaciones para integrar nueva capacidad y una dependencia creciente de soluciones de corto plazo que no resuelven el problema estructural. La experiencia internacional muestra que la demanda no espera a que la red se modernice; simplemente la sobrepasa. En ese escenario, la electricidad deja de ser un habilitador del crecimiento económico y se convierte en un cuello de botella sistémico.

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