México lidera entre grandes consumidores la carga de impuestos por litro de gasolina; análisis de IEPS, IVA y comparativo internacional.
Un análisis comparativo entre grandes mercados consumidores de gasolina ubica a México en un lugar singular: entre los países con mayor carga tributaria por litro de gasolina vendido, un factor que explica por qué, incluso con variaciones en los precios internacionales del crudo, la percepción de un “gasolina cara” se mantiene.
No se trata únicamente del precio promedio al público, sino de cómo se estructura ese precio: cuánto corresponde al energético físico y cuánto a componentes fiscales diseñados por la política tributaria interna.
En el caso mexicano, el precio final promedio de la gasolina regular (Magna) se ubicó en 23.37 pesos por litro a cierre de diciembre de 2025 en datos de mercado, con una carga fiscal de 10.28 pesos por litro, la más alta entre los principales países consumidores comparados.
La carga fiscal se compone de dos tributos nacionales fundamentales:
Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS): 6.46 pesos por litro.
Impuesto al Valor Agregado (IVA): 16% aplicado sobre el precio base más IEPS.
Estos componentes fiscales representan un porcentaje sobresaliente del precio al consumidor final, significativamente por encima de otras economías de consumo comparables.
| Concepto fiscal | Valor por litro (MX$) | % del precio final* |
|---|---|---|
| IEPS | 6.46 | ~27.6% |
| IVA | 3.82¹ | ~16.4% |
| Total impuestos | 10.28 | ~44.0% |
| Precio de la gasolina | 13.09 | ~56.0% |
| Precio final promedio | 23.37 | 100% |
*Estimaciones basadas en este análisis de mercado y datos oficiales de tributos vigentes.
¹IVA estimado sobre el precio base más IEPS.
Al contrastar con otros grandes consumidores —Brasil, Japón, India, Canadá, China, Estados Unidos o Arabia Saudita— México destaca porque el componente impuestos por litro supera a todos ellos en pesos locales, incluso cuando se ajusta por tipo de cambio y niveles de precio relativos.
| País | Precio promedio (pesos/litro) | Impuestos estimados (pesos/litro) |
|---|---|---|
| México | 23.37 | 10.28 |
| Brasil | 20.13 | ~7.10 (estimado) |
| Japón | 18.16 | ~5–7 (estimado) |
| India | 17.62 | ~7.93 |
| Canadá | 16.72 | ~5–6 (estimado) |
| China | 14.74 | ~4–5 (estimado) |
| Estados Unidos | 13.66 | ~3–4 (estimado) |
| Arabia Saudita | ~11–12 | 1.67 |
*Datos de precio promedio por país según Trading Economics y análisis de mercados globales; estimaciones de impuestos derivadas de comparativos reportados por especialistas.
La tabla anterior muestra que México, aun con un tipo de cambio y niveles de precios distintos, incurre en una carga tributaria relativa más alta que otras naciones de alto consumo, con implicaciones directas sobre el costo al surtidor.
La gasolina es un insumo altamente inelástico: pequeñas variaciones en impuestos tienen efectos perceptibles en el precio final que paga el consumidor. La elevada proporción de impuestos —casi la mitad del precio final— reduce la sensibilidad del precio al consumidor frente a variaciones en el costo internacional del crudo o en costos logísticos.
El IEPS es un impuesto específico asociado a la producción y servicios sobre combustibles, mientras que el IVA grava el consumo general. Ambos tributos, por su diseño, incrementan el costo marginal por litro, lo que tiene efectos acumulativos:
Reducción de espacio para absorción de variaciones de precio;
Mayor impacto en decisiones de gasto de hogares y empresas;
Posible efecto regresivo en movilidad y costos de transporte.
La estructura fiscal también influye en la dinámica de mercado downstream:
Los actores de mercado ajustan márgenes comerciales tomando en cuenta la presión fiscal;
Estrategias de cobertura y compras anticipadas de producto pueden verse distorsionadas por la expectativa de ajustes fiscales;
Los costos fiscales pueden ser un factor en incentivos de importación versus producción doméstica. (Implicaciones derivadas del análisis de escenarios fiscales comparativos.)
El análisis de estos datos evidencia que México no solo enfrenta dinámicas internacionales de precios del crudo y logísticas internas de distribución, sino que la política fiscal explica gran parte del valor que paga el usuario final en cada litro de gasolina.
Aunque otros países aplican gravámenes incluso más altos en términos relativos —especialmente en Europa donde impuestos pueden superar el 60% del precio final—, en el grupo de los “10 grandes consumidores” México destaca por la combinación de alto IEPS, IVA y precio al público.
Desde la perspectiva de planeación e ingeniería de mercado, la alta presión fiscal sobre combustibles tiene tres efectos tangibles:
1. Reducción de elasticidad de precio — Menor correlación entre el precio internacional del crudo y el precio al consumidor final, dado el peso de la fiscalidad.
2. Incentivos al contrabando/fraude — Diferenciales fiscales frente a mercados vecinos pueden incentivar prácticas de contrabando o “huachicol fiscal” que distorsionan oferta y demanda internas.
3. Competitividad relativa del transporte — Costos elevados de combustible impactan costos logísticos y de transporte de mercancías, con efectos en competitividad general. (La literatura especializada señala efectos de fiscalidad en decisiones de consumo energético, aunque no se cuenta con datos de contrabando específicos en este análisis.)
Todos los campos son obligatorios *