Las tarifas eléctricas en México no responden de forma directa a los precios internacionales de la energía. Este artículo explica, con base en criterios oficiales, cómo se estructuran las tarifas domésticas, de media y alta tensión, el papel de los subsidios y por qué los ajustes son graduales en enero de 2026.
En México, el precio que pagan hogares, comercios e industrias por la electricidad no se define por el precio “spot” de la energía ni por la volatilidad diaria de los combustibles. Las tarifas eléctricas son el resultado de una estructura regulada, administrada por Comisión Federal de Electricidad, que integra costos técnicos, decisiones de política pública y mecanismos de estabilización. Por eso, en enero de 2026, las tarifas aplicables responden más a criterios acumulados de costo y subsidio que a movimientos coyunturales del mercado internacional.
Las tarifas domésticas están diseñadas con un componente social. Su estructura considera niveles de consumo y, en la mayoría de los casos, subsidios explícitos para mantener el costo por kWh por debajo del costo real de suministro. La diferencia entre el costo técnico de generar y entregar la electricidad y lo que paga el usuario es absorbida mediante transferencias presupuestarias.
Esto explica por qué, aun cuando los costos de generación se mueven, el recibo doméstico no replica esas variaciones de forma inmediata. El ajuste tarifario es gradual y responde a decisiones administrativas, no al mercado diario.
Aplicables a comercios e industrias medianas, estas tarifas reflejan en mayor proporción los costos reales del sistema, aunque todavía incorporan elementos de estabilización. Aquí pesan más los costos de generación eficiente, el uso de la red y la demanda máxima registrada. No existen subsidios generalizados como en el sector doméstico, pero sí esquemas que suavizan la volatilidad.
Las tarifas de alta tensión, usadas por grandes usuarios industriales, son las más cercanas al costo económico del sistema. Incorporan señales de consumo horario, potencia demandada y cargos por uso de infraestructura. Aunque están menos subsidiadas, tampoco se mueven en tiempo real con el mercado; se basan en metodologías aprobadas y costos promedio.
La tarifa final es la suma de varios bloques:
Generación: costo de producir la electricidad, donde influyen combustibles, eficiencia de centrales y despacho económico coordinado por Centro Nacional de Control de Energía.
Transmisión: uso de la red de alta tensión que transporta la energía a nivel nacional.
Distribución: redes locales que llevan la electricidad hasta el usuario final.
Servicios y pérdidas técnicas: costos asociados a operación, mantenimiento y pérdidas inherentes al sistema.
Subsidios (cuando aplican): diferencia entre costo técnico y tarifa final, principalmente en el segmento doméstico.
Este enfoque explica por qué una variación en un solo componente —por ejemplo, el costo de generación— no se traduce automáticamente en un cambio proporcional en la tarifa.
En enero de 2026, las tarifas vigentes reflejan costos promedio reconocidos, ajustes administrativos y continuidad de los esquemas de subsidio. No hay un “reset” anual ligado al mercado internacional; lo que existe es una actualización regulada, basada en información técnica consolidada y decisiones de política tarifaria.
La clave para entender el periodo es que el sistema busca previsibilidad: evitar que hogares e industrias enfrenten cambios bruscos que dificulten planeación financiera u operación productiva.
La electricidad es un servicio público estratégico. A diferencia de otros commodities, su precio final está diseñado para amortiguar volatilidad, proteger a usuarios sensibles y asegurar continuidad del suministro. Los precios internacionales influyen en los costos, pero la traslación es indirecta, parcial y diferida.
Nota: Valores representativos con base en tarifas publicadas por CFE. Pueden variar por región, consumo y horario.
| Segmento | Tipo de tarifa | Precio aproximado (MXN/kWh) | Característica clave |
|---|---|---|---|
| Doméstico | Básica | 0.90 – 1.00 | Altamente subsidiada |
| Doméstico | Intermedia | 1.10 – 1.30 | Subsidio parcial |
| Doméstico | Excedente | 3.50 – 4.00 | Sin subsidio |
| Media tensión | General | 2.50 – 3.20 | Basada en demanda y energía |
| Alta tensión | Industrial | 2.00 – 2.80 | Señal de costo más directa |
Para usuarios y responsables energéticos, el mensaje es claro: entender la estructura importa más que seguir el precio diario. Las tarifas eléctricas en México responden a una lógica de costos regulados y subsidios, diseñada para estabilidad. En 2026, esa lógica se mantiene: cambios graduales, señales técnicas y una clara separación entre el mercado eléctrico y el recibo final.
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