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Crecen permisos gasolineros, pero la logística y la regulación limitan la competencia real

Análisis estructural del crecimiento de permisos en el mercado gasolinero mexicano y cómo la capacidad logística, TAR y costos regulatorios limitan la competencia efectiva.

Crecen permisos gasolineros, pero la logística y la regulación limitan la competencia real

El aumento en el número de permisos para expendio y comercialización de petrolíferos suele interpretarse como sinónimo de mayor competencia. Sin embargo, en el mercado gasolinero mexicano, la expansión regulatoria no necesariamente se traduce en competencia efectiva ni en mejores precios al consumidor. El factor determinante no es cuántas estaciones operan, sino cómo se abastecen, bajo qué costos logísticos y con qué margen operativo real.

El sistema downstream mexicano descansa sobre una infraestructura crítica: Terminales de Almacenamiento y Reparto, ductos, autotanques, terminales marítimas y centros de distribución regionales. La capacidad instalada en TAR y transporte define el grado de libertad comercial. Si múltiples estaciones dependen de los mismos nodos logísticos, la competencia es limitada por diseño físico, no por voluntad empresarial.

Cuando crecen los permisos sin una expansión paralela en almacenamiento estratégico e inventarios operativos, la presión se traslada a la cadena logística. Los comercializadores compiten por ventanas de carga, capacidad de transporte y espacio en terminales. Esto genera costos adicionales por demoras, mayor uso de transporte terrestre y menor eficiencia en rotación de inventarios. En regiones con infraestructura saturada, el margen de diferenciación comercial es reducido.

La competencia efectiva requiere diversidad de oferta y acceso flexible a producto. Si el abastecimiento depende de pocos centros logísticos o de rutas específicas, las estaciones operan bajo un marco de dependencia estructural. En este contexto, los nuevos permisos amplían el número de actores, pero no necesariamente la pluralidad de fuentes de suministro.

El costo de cumplimiento regulatorio es otro componente que redefine la ecuación competitiva. La implementación de sistemas de administración de seguridad industrial y protección ambiental, el cumplimiento de control volumétrico y la observancia de especificaciones de calidad conforme a la NOM-016 implican inversiones constantes en tecnología, auditorías y mantenimiento de sistemas. Para estaciones de menor escala, estos costos fijos representan una proporción significativa del margen bruto por litro.

En teoría, más estaciones deberían presionar precios a la baja. En la práctica, el precio final está influido por logística, financiamiento de inventarios y cumplimiento normativo. Si el costo de transportar producto desde terminales lejanas es elevado o si la rotación de inventarios es lenta, el margen comercial se estrecha. La competencia se traslada del precio a la eficiencia operativa.

El riesgo operativo aumenta cuando la expansión de permisos no se acompaña de robustecimiento en control de calidad y supervisión. Mayor número de actores implica mayor complejidad en trazabilidad de producto y verificación volumétrica. En un entorno con infraestructura logística limitada, la presión por abastecer puede generar incentivos para prácticas de riesgo si no existe disciplina técnica y regulatoria sólida.

Para comercializadores, el desafío es doble. Deben asegurar suministro constante y cumplir con estándares regulatorios estrictos en un mercado donde el margen es sensible a variaciones mínimas en costos logísticos. Si la estructura de abastecimiento no se diversifica, el incremento en permisos puede derivar en competencia fragmentada con rentabilidad reducida.

Desde una perspectiva estructural, el crecimiento de permisos es un indicador de dinamismo formal del mercado. Sin embargo, la competencia efectiva depende de tres variables que evolucionan más lentamente: infraestructura de almacenamiento, capacidad de transporte y eficiencia regulatoria. Sin inversión en estos componentes, el número de estaciones puede aumentar mientras la red logística sigue siendo el verdadero cuello de botella.

El downstream no es únicamente un mercado de puntos de venta, sino un sistema de flujo continuo donde almacenamiento, transporte y cumplimiento normativo determinan la estabilidad operativa. Más permisos amplían el mapa comercial, pero la competencia real se define en la red que los conecta.

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