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Pemex y su plan 2026: 1.8 mbd, más refinación y menos importaciones… ¿es operativamente sostenible?

Pemex plantea para 2026 sostener 1.8 mbd, perforar más de 2,000 pozos, ejecutar 1,300 reparaciones mayores y elevar el procesamiento (incluida Olmeca) para reducir importaciones. La pregunta no es si el objetivo “suena bien”, sino si las capacidades reales de equipos, mantenimiento, disponibilidad de refinerías y logística permiten cumplir sin provocar paros, costos extra y regresos forzados a importaciones.

Pemex y su plan 2026: 1.8 mbd, más refinación y menos importaciones… ¿es operativamente sostenible?

El plan que circula para 2026 se sostiene en tres promesas operativas: (1) estabilizar la plataforma alrededor de 1.8 millones de barriles diarios, (2) respaldarla con un programa intensivo de actividad —2,036 pozos a perforar y 1,300 reparaciones mayores— y (3) elevar el procesamiento doméstico para reducir importaciones, con Olmeca (Dos Bocas), el Sistema Nacional de Refinación y Deer Park como columna vertebral.

Del lado de refinación, el propio planteamiento asume un “reacomodo” de barriles: exportar menos crudo y mandar más a proceso, con una ambición de que el sistema llegue a 1.2 mbd refinados y exportaciones bajen hacia ~400 mil b/d, mientras Olmeca se estabiliza (se menciona que podría recibir ~100 mil b/d cuando esté estable, con capacidad de diseño 340 mil b/d).

Qué tan viable es operativamente

1) Upstream: perforar “miles” no es una meta; es una cadena industrial completa

Perforar 2,036 pozos en un año no es solo disponibilidad de plataformas. Exige continuidad de: equipos de perforación y terminación, tubería y cabezales, servicios integrados (cementación, registros, bombeo), logística en campo, permisos y acceso, además de capacidad de conexión y manejo de producción incremental (recolección, compresión, separación, agua producida). Si cualquiera de esos eslabones falla, el plan no se “retrasa”; se descompone en costos y declinación.

En términos de tiempos, el riesgo típico no es el pozo que no se perfora, sino el pozo que se perfora y no se conecta a tiempo o no alcanza curva esperada. Ahí es donde la “plataforma promedio” se vuelve frágil: el número luce estable, pero la base operativa se desgasta.

2) Refinación: el verdadero reto es la confiabilidad, no la capacidad instalada

La propia nota reconoce que Olmeca ha tenido arranques y paros, y que durante 2025 las cargas observadas estuvieron muy por debajo de su capacidad nominal; incluso se mencionan exportaciones puntuales de diésel por limitaciones logísticas. Esto es crucial: para reducir importaciones no basta con “encender” una refinería; se requiere operación sostenida de unidades críticas (hidrotratamiento, FCC, etc.), disponibilidad de insumos y evacuación de producto.

El riesgo operativo aquí es claro: si Olmeca y el SNR incrementan carga sin un paquete de confiabilidad (mantenimiento oportuno, integridad mecánica, control de paros no programados), la consecuencia no es solo menor producción de combustibles; es volver a importar justo cuando se promete lo contrario, generalmente en peores condiciones (precio, urgencia, logística).

3) Producción nacional vs precio de gasolina: la relación no es directa

Incluso si Pemex logra refinar más, el precio al consumidor no se mueve solo por “autosuficiencia”. La nota lo resume con precisión: el precio final depende de costo internacional, tipo de cambio y política fiscal vía IEPS; además, para enero de 2026 se actualizó al alza el IEPS y se reporta estímulo en 0% al inicio del mes.
En otras palabras: mayor producción y refinación pueden ayudar a reducir vulnerabilidad, pero no garantizan un “baja automática” en bomba si el marco fiscal y el mercado internacional van en otra dirección.

Dónde están los principales riesgos

  1. Riesgo de ejecución en upstream por saturación de cadena de servicios: el plan depende de que perforación, terminación y conexión corran sin fricción. La primera señal de estrés suele ser el costo por pozo/por barril incremental y la ampliación de tiempos de ciclo.

  2. Mantenimiento diferido y paros no programados en refinación: el cuello de botella real no es la capacidad nominal del sistema, sino la disponibilidad sostenida. Cuando fallan unidades críticas, la “autosuficiencia” se convierte en importación reactiva.

  3. Cuellos logísticos de productos: aun con refinación, si hay restricciones en almacenamiento, mezcla, transporte terrestre/marítimo o insumos (por ejemplo, para cumplir especificaciones), el sistema no convierte barriles procesados en abasto estable.

  4. Riesgo macro y fiscal: si el entorno de precios/márgenes se modera, Pemex enfrenta el problema descrito en la nota: menos flujo y necesidad de sostener CAPEX/OPEX, lo que tensiona todo el plan.

Qué indicadores revelarán si el plan falla o avanza

  • Upstream: pozos conectados vs pozos perforados (la métrica que separa “actividad” de “producción”); declinación base y aportación neta de nuevos desarrollos; estabilidad de presión/agua en campos maduros.

  • Refinación: utilización sostenida (no picos), frecuencia de paros no programados, disponibilidad de unidades críticas y cumplimiento de especificaciones (ULSD, gasolinas).

  • Importaciones: tendencia mensual real en volúmenes de importación de gasolinas/diésel y episodios de compras de emergencia.

  • Mercado doméstico: relación entre precios mayoreo, tipo de cambio y política de estímulos/IEPS (si la promesa de “bajar gasolina” se sostiene o se neutraliza).

El riesgo no es no producir más; es no sostener lo prometido

El plan 2026 puede ser coherente en papel —más pozos, más reparaciones, más carga de refinación, menos importaciones—, pero su viabilidad depende de algo que no se declara en discursos: confiabilidad y continuidad operativa. Si Pemex no logra sostener producción y procesamiento con estabilidad (sin paros, sin cuellos logísticos, sin mantenimiento diferido), el costo será doble: no solo no se alcanzan metas; se erosiona caja y se regresa a importaciones reactivas. En 2026, el mayor riesgo no es quedarse corto en un mes; es perder la capacidad de sostener lo que se promete durante todo el año.


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