El 'Quién es quién en los precios' de Profeco no es una nota de precios: es un tablero público basado en reportes a la CRE que permite detectar dispersión regional, competencia local y señales de riesgo reputacional. Esta guía explica qué datos publica, cómo leerlos en 5 minutos y qué monitorear semanalmente si operas una estación.
La actualización de Profeco (“Quién es quién en el precio de la gasolina”) suele consumirse como lista de “más barato vs. más caro”. Ese uso es el menos valioso. La utilidad real está en que el sitio condensa señales de mercado construidas con precios reportados por permisionarios a la CRE, y las presenta como referencia pública sujeta a cambios.
En otras palabras: es un tablero de dispersión y competencia que cualquier consumidor puede entender y que cualquier operador puede convertir en disciplina semanal de pricing, reputación y cumplimiento.
El sitio se diseñó para mostrar estaciones con precios más altos y más bajos de gasolina y diésel a nivel nacional, y deja claro que los precios son de referencia porque pueden moverse por decisión del distribuidor.
Esa advertencia es clave: el valor no está en “el número exacto”, sino en tres lecturas:
Dispersión regional: cuando la brecha entre extremos en una zona crece, algo cambió: estrategia comercial, logística, abasto o guerra de precio.
Competencia local: identificar si tu estación está “sola” en un rango o si la plaza se movió completa.
Riesgo de verificación y reputación: Profeco también vincula el tema de precios con su frente de acciones de verificación a estaciones, lo cual convierte el tablero en termómetro de exposición pública.
Si eres consumidor informado, úsalo como filtro rápido, no como sentencia:
Primero, ubica tu ciudad/estado y observa si el rango de precios está “apretado” o “abierto”. Un rango apretado suele indicar plaza competitiva y costos/logística similares. Un rango abierto sugiere outliers: estaciones que cobran prima (ubicación, marca, servicios) o estaciones que empujan volumen con precio agresivo.
Segundo, identifica si los “extremos” se repiten semana con semana. Si siempre son los mismos, normalmente es modelo comercial. Si cambian de golpe, suele ser movimiento de abasto, competencia o ajuste de estrategia.
Tercero, recuerda la naturaleza de referencia: úsalo para preguntar mejor (por qué aquí cuesta más, qué ofrece, qué tan consistente es), no para asumir irregularidad por default.
Para operadores, el tablero sirve si lo conviertes en rutina, con enfoque de decisiones:
1) Tu posición vs. el “corredor” local
No compites contra el “más barato de México”. Compites contra 5–15 estaciones alrededor. Si estás consistentemente en el extremo alto sin justificación clara (servicios, ubicación, propuesta), aumentas fricción reputacional. Si estás en el extremo bajo, asegúrate de que el precio responda a estrategia (volumen) y no a desorden interno (márgenes, mermas, errores de captura).
2) Outliers que “rompen” la plaza
Cuando aparece un jugador muy por debajo, no siempre es eficiencia. Puede ser promoción, inventario viejo, error operativo o, en el peor caso, suministro con riesgo. La acción ejecutiva no es copiar el precio: es verificar tu margen, tu costo real y tu narrativa antes de mover tablero.
3) Dispersión como proxy de estrés logístico
Si la dispersión se amplía en tu región, revisa primero variables internas: inventarios, frecuencia de abasto, costos logísticos, mezcla regional y competencia. El tablero no te dice el “por qué”, pero te avisa el “ya cambió”.
4) Riesgo de verificación: coherencia pública y documental
El sitio existe para informar al consumidor y se cruza con la agenda de verificación.
Para una estación seria, esto exige coherencia: precio exhibido, precio cobrado y registros internos alineados; y, sobre todo, una bitácora clara de por qué se ajustó precio (competencia, abasto, logística). No es “blindaje”, es control básico para no improvisar cuando te observen.
La mejor forma de “ganarle” al tablero de Profeco no es salir como “el más barato”. Es evitar caer como outlier sin explicación, sostener consistencia frente a tu plaza y usar la dispersión como alerta temprana de cambios en competencia o abasto.
Si lo operas bien, Profeco no es amenaza: es un insumo gratuito de inteligencia competitiva basado en reportes del mercado formal.
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