Pemex destinaría más de 150 mil mdp en 2026 a producción de gas; análisis técnico de inversión, infraestructura y viabilidad operativa.
El giro estratégico es evidente: Pemex proyecta en 2026 un incremento sustantivo del presupuesto destinado a producción de gas natural, en un contexto donde la seguridad energética y la reducción de importaciones desde Estados Unidos se han convertido en prioridad operativa.
La cifra preliminar que circula en el entorno presupuestal ubica el esfuerzo en más de 150 mil millones de pesos orientados a actividades de exploración y producción con énfasis en gas, dentro del presupuesto total upstream proyectado para 2026. La proporción destinada específicamente a proyectos gasíferos representa una señal clara: el gas es ahora variable estructural, no subproducto.
Pero el dato relevante no es el monto. Es cómo se ejecuta.
La inversión en producción de gas no es homogénea. Implica asignaciones a:
Perforación de pozos productores y reentradas.
Terminaciones en campos maduros.
Infraestructura de compresión.
Manejo de gas asociado.
Instalaciones de separación y medición.
En México, gran parte del gas proviene como asociado a producción petrolera. Sin embargo, el objetivo estratégico apunta a fortalecer campos gasíferos y maximizar recuperación en activos existentes.
| Concepto upstream 2026 | Monto estimado (mdp) | Enfoque principal |
|---|---|---|
| Exploración total | 35,000 | Prospectos gasíferos y delimitación |
| Desarrollo campos gas | 70,000 | Perforación y terminación |
| Infraestructura superficie | 28,000 | Compresión, separación |
| Optimización campos maduros | 20,000 | Workovers y eficiencia |
| Total estimado gas | ~153,000 | Producción incremental |
Estimaciones construidas con base en distribución presupuestal histórica y proyecciones sectoriales 2026.
México importa más del 60% del gas que consume, principalmente desde Estados Unidos. La mayor parte alimenta generación eléctrica vía ciclos combinados.
La inversión en producción doméstica busca reducir esa vulnerabilidad, pero enfrenta tres límites técnicos:
Declinación natural de campos maduros.
Complejidad geológica en nuevos desarrollos.
Infraestructura insuficiente de procesamiento en ciertas regiones.
Invertir no equivale automáticamente a incrementar producción neta si la declinación no es compensada.
En upstream gas, el indicador clave no es el presupuesto total sino el costo por millón de pies cúbicos incremental.
Si el CAPEX aumenta pero la producción se mantiene estable, el costo unitario se eleva. En un entorno de precios internacionales volátiles, la eficiencia operativa se vuelve determinante.
La producción objetivo para 2026 se estima en rangos cercanos a 4.7–4.9 mil millones de pies cúbicos diarios, dependiendo de ejecución y desempeño de nuevos pozos.
La brecha entre inversión y resultado es el verdadero riesgo.
Un mayor presupuesto gasífero implica:
Mayor demanda de equipos de perforación terrestre.
Servicios de fractura en campos no convencionales o tight.
Contratos de compresión y manejo de gas ácido.
Incremento en servicios de mantenimiento y workover.
El sector de servicios es altamente sensible a disciplina de pagos y continuidad de campañas. Si el flujo de caja upstream se tensiona, la ejecución puede ralentizarse aun con presupuesto aprobado.
Producir gas no basta. Debe transportarse.
La red de ductos debe tener capacidad disponible o ampliarse para absorber producción adicional. En regiones como el sureste, la infraestructura de procesamiento y compresión puede convertirse en cuello de botella.
Sin sincronización entre producción e infraestructura, el gas incremental puede quedar restringido.
1. Precio internacional Henry Hub
Un entorno de precios bajos reduce atractivo de producción nacional intensiva en CAPEX.
2. Eficiencia por pozo
Producción inicial alta con declinación acelerada exige reinversión continua.
3. Disciplina presupuestal
Sin ejecución puntual, la inversión anunciada no se traduce en moléculas disponibles.
La decisión de priorizar gas natural refleja una transición operativa dentro de Pemex: del enfoque exclusivo en crudo a una estrategia de balance energético.
Sin embargo, la rentabilidad y sostenibilidad dependerán de:
Productividad por pozo.
Control de costos por metro perforado.
Sincronización con infraestructura de transporte.
Estabilidad financiera para sostener campañas continuas.
En upstream gas, el presupuesto es apenas el punto de partida. La ingeniería de ejecución define el resultado.
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