La electricidad se disparó 20.7% en noviembre por el fin del subsidio estacional. ¿Cómo afecta a hogares y empresas?
La electricidad se convirtió en el factor más influyente en la inflación de la primera quincena de noviembre: +20.7% quincenal, según el Índice Nacional de Precios al Consumidor. El ajuste responde al fin del subsidio de verano en zonas de clima cálido, donde el consumo eléctrico se dispara por climatización y refrigeración. El impacto no es menor: la incidencia sobre la inflación general fue de 0.280 puntos, llevando el indicador anual a 3.61%.
Estados del noroeste y frontera lideraron los incrementos: Sinaloa, Sonora, Baja California y Baja California Sur. Ciudades como Esperanza, Culiacán y Hermosillo registraron las mayores variaciones, reflejando la dependencia del subsidio estacional y la sensibilidad del consumo en regiones con altas temperaturas.
El alza no solo afecta a hogares; comercios y servicios intensivos en energía (restaurantes, retail, refrigeración) enfrentan un choque directo en costos operativos. Para 2026, la planeación debe considerar:
El incremento no es uniforme: depende de la tarifa aplicable, el patrón de consumo y la región. En zonas cálidas, el fin del subsidio suele provocar saltos abruptos en el recibo. La recomendación inmediata: aplanar demanda y calibrar potencia contratada para evitar cargos adicionales.
La inflación no subyacente seguirá presionada por energéticos y tarifas reguladas. El pulso para diciembre dependerá del clima, la dinámica de combustibles y la respuesta del mercado eléctrico. Para empresas, el mensaje es claro: recalibrar presupuestos, acelerar eficiencia y evaluar PPAs o almacenamiento para suavizar costos.
Todos los campos son obligatorios *